lunes, 10 de agosto de 2026
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Provincia de Sucumbíos

Redes de tráfico de fauna silvestre operan desde la Amazonía

Orellana y Sucumbíos concentran rutas de extracción y traslado ilegal de especies. En 2025 se rescataron al menos 500 animales

Uno de los sectores identificados dentro de estas rutas es Pompeya, ubicado entre Orellana y Sucumbíos / Foto: cortesía MAATE Zona 8

Lago Agrio- El tráfico ilegal de fauna silvestre mantiene rutas activas en la Amazonía ecuatoriana, especialmente en las provincias de Orellana y Sucumbíos, identificadas por el Ministerio del Ambiente como puntos clave de extracción, tránsito y movilización de especies hacia distintas ciudades del país.

Las operaciones comienzan en sectores de bosque profundo y comunidades de difícil acceso, a las que solo se puede llegar por vía fluvial. Desde esas zonas, los animales son capturados y trasladados por ríos amazónicos en canoas hasta puntos de conexión como El Coca y Lago Agrio, considerados nodos estratégicos de salida.

Uno de los sectores identificados dentro de estas rutas es Pompeya, ubicado entre Orellana y Sucumbíos, donde convergen rutas fluviales y terrestres utilizadas para el transporte ilegal de especies.

Según especialistas y autoridades ambientales, los animales suelen ser movilizados ocultos en cajas de cartón, sacos o fundas para evitar controles policiales durante los operativos.

En el 2025, las autoridades rescataron al menos 500 animales extraídos principalmente de Orellana y Sucumbíos. Muchos fueron encontrados en viviendas particulares o utilizados como atractivo turístico. Algunos ejemplares lograron ser liberados, mientras otros permanecen en centros de rescate especializados.

Las investigaciones apuntan a la existencia de redes organizadas dedicadas al traslado y comercialización tanto de animales vivos como de partes de fauna silvestre. Entre las especies identificadas en operativos figuran tortugas motelo, loros, guacamayos, monos, tigrillos, boas y caimanes.

Además del tráfico de animales vivos, las autoridades han detectado comercio ilegal de cráneos, colmillos, vértebras, picos y pieles.

La Policía Ambiental también advirtió que algunas especies son utilizadas como símbolos de poder dentro de estructuras criminales vinculadas a economías ilegales en la región amazónica.